Hay una pregunta que tarde o temprano se hace cualquier empresa industrial que usa SOLIDWORKS para diseñar sus productos: ¿Cómo llega esa información al ERP?
La lista de materiales de un producto, los códigos de cada pieza, las cantidades, las referencias… Todo eso está en SOLIDWORKS. Y todo eso también necesita estar en el sistema de gestión de la empresa —el ERP— para que producción pueda planificar, compras pueda aprovisionarse y la dirección pueda tener visibilidad real del negocio.
El problema es que, salvo que alguien lo resuelva de forma inteligente, ese puente no existe. Y lo que ocurre en su ausencia ya lo conoces: alguien exporta la lista de materiales a Excel, la revisa, la adapta a mano y la introduce en el ERP. Una y otra vez. Con cada cambio de diseño. Con cada nuevo proyecto.
Eso tiene un nombre: coste oculto. Y en SolidBI lo hemos resuelto.
Qué es el SOLIDBI Connector
El SOLIDBI Connector es una aplicación desarrollada íntegramente por nuestro equipo que conecta SOLIDWORKS con el ERP de la empresa de forma directa, automatizada y controlada.
No es una integración genérica de catálogo. Es una solución que hemos diseñado nosotros, que instalamos y configuramos nosotros, y que adaptamos al sistema ERP concreto que tiene cada cliente mediante adaptadores específicos que desarrollamos cuando la situación lo requiere.
Lo que diferencia al SOLIDBI Connector de otras aproximaciones al problema es su arquitectura: la interfaz de trabajo y el flujo de operación son siempre los mismos, independientemente del ERP que haya al otro lado. El usuario aprende a usarlo una vez y esa experiencia es válida con cualquier sistema.
Cómo funciona, sin entrar en tecnicismos
El proceso que sigue el Conector es sencillo de entender aunque lleve bastante ingeniería por detrás.
El usuario define un proyecto en la aplicación y le asocia los ensamblajes de SOLIDWORKS que corresponden a ese producto o pedido. No hace falta abrir cada archivo: la herramienta los lee directamente y extrae toda la información relevante —piezas, subensamblajes, configuraciones, cantidades, propiedades personalizadas— de forma automática.
A continuación, el sistema valida que cada artículo tiene la información mínima necesaria para poder pasarlo al ERP. Si falta algún dato obligatorio, lo señala antes de continuar. Si hay datos opcionales incompletos, lo indica también, pero no bloquea el proceso.
Con la lista de materiales validada, el Connector la compara con lo que ya existe en el ERP: qué artículos coinciden, cuáles son nuevos, qué cantidades han cambiado, qué líneas hay que actualizar. El usuario ve esas diferencias de forma clara antes de confirmar nada. Solo cuando da su visto bueno se ejecuta el traspaso: los artículos se crean o actualizan en el maestro del ERP, y la estructura de materiales queda reflejada en la orden de fabricación correspondiente.
El resultado: es un flujo de trabajo reproducible, trazable y libre de errores manuales.
¿Y si no tienes PDM?
Una duda habitual cuando hablamos de integración SOLIDWORKS–ERP es si el cliente necesita tener también implantado SOLIDWORKS PDM para poder usar el Conector.
La respuesta es no.
La herramienta funciona perfectamente sin PDM, leyendo los archivos directamente desde carpetas locales o de red. Si el cliente tiene PDM, el Conector lo aprovecha para enriquecer la información con datos adicionales: el estado de revisión de cada documento, el flujo de aprobación por el que ha pasado, si un artículo está ya liberado o todavía en desarrollo. Eso da más control y más garantías antes del traspaso. Pero es un añadido, no un requisito.
Este es un punto importante para muchas empresas que todavía no han dado el paso al PDM pero que sí quieren acabar con la doble introducción de datos entre diseño y producción. El Conector les permite empezar a trabajar bien ahora, y crecer hacia el PDM más adelante si lo necesitan.
El problema que resuelve, en términos concretos
Para que quede claro el valor que aporta esta herramienta, conviene ser directo sobre lo que elimina:
– La reintroducción manual de listas de materiales en el ERP después de cada diseño o modificación.
– Los errores de transcripción: cantidades equivocadas, códigos mal copiados, artículos que se olvidan.
– La desincronización entre el modelo 3D y lo que hay registrado en producción.
– El tiempo dedicado por personas cualificadas a tareas que no aportan valor.
– La falta de trazabilidad sobre qué versión de un diseño se trasladó al ERP y cuándo.
Y lo que introduce en su lugar: un proceso controlado, repetible, validado en origen y auditado. Cada traspaso queda registrado. Cada diferencia se revisa antes de confirmar. Ningún artículo sin datos llega al ERP sin que alguien lo haya visto y aprobado.
Multi-ERP: una arquitectura pensada en durar
Una decisión de diseño que tomamos desde el principio fue que el Conector no estuviera atado a un único sistema ERP. Las empresas cambian. Los ERP también. Y no tenía sentido construir una herramienta que quedara obsoleta en cuanto el cliente migrara a otro sistema.
Por eso la arquitectura es multi-ERP: la lógica de extracción, validación y cotejo es común, y lo que cambia de un sistema a otro es únicamente el adaptador de conexión. Cuando un cliente tiene un ERP al que todavía no hemos integrado el Conector, lo desarrollamos. El trabajo de base ya está hecho; solo hay que añadir la capa específica de ese sistema.
SolidBI como desarrollador e implantador
Desarrollar una solución como el SOLIDBI Connector no es solo una cuestión técnica. Requiere entender cómo trabajan los equipos de ingeniería, cómo están estructurados los datos en SOLIDWORKS, cómo funciona la lógica interna de los distintos sistemas ERP, y cómo encajan todos esos mundos sin que el usuario del día a día tenga que preocuparse por los detalles de la integración.
En SolidBI llevamos más de tres décadas acompañando a empresas industriales en la implementación de tecnología CAD/CAM/PDM. Ese conocimiento acumulado es lo que hace posible que una herramienta como el Conector sea práctica y no solo funcional. Sabemos qué problemas aparecen en producción, qué excepciones hay que contemplar, qué necesita el usuario de taller y qué necesita el responsable de ingeniería.
La implantación no se limita a instalar el software. Incluye la configuración de los mapeos de propiedades, la adaptación a la nomenclatura y la estructura de datos del cliente, la formación del equipo y el acompañamiento durante las primeras semanas de uso real. Porque una integración que no se usa bien no es una integración: es un coste.
Conclusión
La desconexión entre el diseño y la producción tiene un coste real, aunque rara vez aparezca en ninguna partida del presupuesto. Se esconde en horas de trabajo, en errores que generan retrabajo, en decisiones que se toman con información desactualizada.
El SOLIDBI Connector pone fin a esa desconexión de forma ordenada, controlada y adaptada a la realidad de cada empresa. Sin importar si tienes PDM o no. Sin importar qué ERP uses. Y con el respaldo de un equipo que ha construido la herramienta desde cero y sabe implantarla para que funcione.
Si quieres saber si el SOLIDBI Connector es lo que necesita tu empresa, el primer paso es una conversación. Sin compromiso. Cuéntanos cómo trabajáis hoy entre diseño y producción, y te decimos qué podemos hacer.